martes, 22 de noviembre de 2011

Revolucion latinoamericana

ANTECEDENTES DE LA LUCHA REVOLUCIONARIA
Ante la agobiante situación social, y desde mediados del siglo XVIII, se desarrollaron serias convulsiones internas que pusieron de manifiesto la lucha de clases y la decadente administración colonial. Algunos de los movimientos más significativos son los siguientes:
  • La rebelión de los comuneros del Paraguay, un movimiento de origen económico y político dirigido a combatir el poder de los jesuitas, quienes controlaban la Economía colonial, y regulaban el trabajo indígena. La protección de los jesuitas hacia los indios provocó choques con los terratenientes, quienes querían tener dominio sobre las tierras dominadas por los jesuitas, e interesaban tener acceso a la mano de obra guaraní. Por esta razón, los terratenientes se levantaron en rebelión contra el dominio de los jesuitas.

  • El lanzamiento de Clatayud, en Cochabamba, un alzamiento mestizo y urbano contra la tributación obligada a indios y mestizos. Aunque se estableció el pago de tributos a todos los sectores sociales, éste recaía más sobre los indios. En un intento de equiparar estos pagos, el gobierno español determinó que los indios y mestizos, debían pagar lo mismo. Esta acción del gobierno colonial puso de manifiesto las diferencias sociales entre indios y mestizos y, por esta razón, los mestizos urbanos se alzaron contra el tributo.

  • El levantamiento de los hermanos Catari, un levantamiento contra los abusos de los cobradores de tributo y el repartimiento.

  • La revuelta contra la Compañia Guipuzcoana de Caracas, un levantamiento de la aristocracia latifundista contra el monopolio ejercido por esta compañía, y el. control absoluto sobre el precio de los productos, lo cual afectaba el desarrollo económico de los comerciantes criollos.

  • El alzamiento indio de José Gabriel Tupac Amaru, contra los abusos de la mita y del trabajo obligatorio. Este se proclamó emperador del Perú, y declaró abolidos los repartimientos y la mita. Los indios en la mita tenían pésimas condiciones de trabajo, pues ésta implicaba largas horas de trabajo con sólo una hora de descanso. También, estaban mal alimentados, y la coincidencia de circunstancias provocó una. alta incidencia de mortalidad. Además, produjo el despoblamiento de regiones indígenas, por la emigración de trabajadores que huían de la mita.
  • La revolución cubana es el movimiento revolucionario de izquierda que provocó la caída de la dictadura de Fulgencio Batista, el 1 de enero de 1959 y la llegada al poder del líder del Ejército Rebelde: Fidel Castro. Después de instaurarse en el poder, el Movimiento Revolucionario propuso y propone que la Revolución cubana aún continúa desde entonces, por lo que actualmente se considera a la misma como el período de tiempo entre el alzamiento contra Batista y la actualidad.
  • La Revolución Mexicana fue un conflicto armado, iniciado el 20 de noviembre de 1910 con un levantamiento encabezado por Francisco I. Madero contra el presidente autócrata Porfirio Díaz. Se caracterizó por varios movimientos socialistas, liberales, anarquistas, populistas y agrarios. Aunque en principio era una lucha contra el orden establecido, con el tiempo se transformó en una guerra civil; suele ser considerada como el acontecimiento político y social más importante del siglo XX en México.

Dictaduras latinoamericanas

Como se ha documentado, la mayor parte de los dictadores militares latinoamericanos fueron formados en la Escuela de las Américas, institución que en el contexto de la Guerra Fría garantizó la fidelidad de los ejércitos latinoamericanos a la política exterior de los Estados Unidos. En el caso de América Latina se usó habitualmente la amenaza del comunismo.
La dictadura militar típica en América Latina es la dirigida por una junta o un comité integrado por la dirección del Estado mayor de los militares. Así fue como ocurrió en Argentina, entre 1976 y 1983, años en que fue gobernado por juntas militares integradas por los más altos representantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. En este caso, el presidente de la junta, primero entre iguales, suele asumir a menudo personalmente la jefatura del estado, pero luego va rotando. Así ocurrió con el General Jorge Rafael Videla, quien asumió el poder en Argentina tras el Golpe de Estado de 1976, y en cierta forma en Uruguay entre 1973 y 1984, aunque allí hubo civiles que oficiaron de "fachada" cívico-militar. En Chile la situación con el general Augusto Pinochet Ugarte, quien ostentó el poder en ese país entre 1973 y 1990 fue algo diferente, ya que asumió en el mismo contexto de presidente de la Junta, pero luego consolidó el poder en torno a su figura y lo ejerció hasta el final del período, prolongándose incluso como senador vitalicio en la transición a la democracia. Algo muy parecido realizó Dési Bouterse en Surinam.
Otras están en las manos de un solo oficial, generalmente el comandante en jefe del ejército. Ese fue el caso de Bolivia, con la dictadura del General Hugo Banzer, entre 1971 y 1978. En Paraguay sobrevivió como dictador militar el general Alfredo Stroessner, quien gobernó ese país durante treinta y cinco años, desde 1954 hasta 1989. También fue el caso de Perú con el dictador Juan Velasco Alvarado, desde 1968 a 1975, denominado Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, luego gobernado por Francisco Morales Bermúdez. Otro dictador militar que se mantuvo por mucho tiempo fue Anastasio Somoza García, quien gobernó Nicaragua entre 1936 y 1956 y estableció una dinastía familiar que gobernó el país hasta 1979.
Como todas las dictaduras, una dictadura militar puede ser oficial u oficiosa (algunos dictadores militares, como Manuel Noriega en Panamá, aparecían como nominalmente subordinados al gobierno civil, no obstante ser el hombre fuerte del régimen). El grado de control por parte de los militares sobre la sociedad civil es variable, existiendo situaciones más o menos mixtas, donde los militares ejercen una influencia muy fuerte sin ser enteramente dominantes.

Etimología

El término fue utilizado por primera vez en París en 1856 en una conferencia del filósofo chileno Francisco Bilbao y, el mismo año, por el escritor colombiano José María Torres Caicedo en su poema Las dos Américas.
El término América Latina fue apoyado por el Imperio Francés de Napoleón III durante su Invasión francesa de México como forma de incluir a Francia entre los países con influencia en América, para así poder excluir a los anglosajones y separar a Hispanoamérica de España emocionalmente. Desde su aparición, el término ha ido evolucionando para comprender un conjunto de características culturales, étnicas, políticas, sociales y económicas.

 Francisco Bilbao



Indoamerica


Amerindio es una palabra que se deriva del término indio americano, cuyo uso y alcance semántico difiere ligeramente de unos autores a otros.
Para algunos autores los amerindios incluirían tanto a los indígenas del continente americano antes del inicio del proceso de mestizaje con poblaciones europeas y africanas, como a sus descendientes modernos.
Para otros autores el término amerindio designa a todos los pueblos originarios de América y a sus descendientes modernos no mestizados.
Algunos autores excluyen de entre los amerindios a los esquimales y a veces también a los pueblos de lengua na-dené (ya que de acuerdo con la hipótesis amerindia su origen etno lingüístico y llegada a América fue posterior).


Iberoamerica


Iberoamérica es un término formado a partir de las palabras Iberia y América para designar una de las regiones más grandes y culturalmente más cohesionadas del mundo.
Su ámbito no es del todo preciso. El Diccionario panhispánico de dudas define Iberoamérica como la región integrada por las naciones americanas que pertenecieron como colonias a los antiguos imperios español y portugués. Según esta definición, Iberoamérica se referiría sólo a una región americana. Sin embargo, en la misma entrada, al definir el gentilicio "iberoamericano" se señala que, en ocasiones, y sólo en ocasiones, puede usarse dicho gentilicio para incluir a lo relativo a España y Portugal. Por otra parte, en el plano político, cultural, científico y diplomático, las Cumbrez Iberoamericanas han extendido el alcance del término a países, como Andorra, un país igualmente ibérico que cuenta con población de habla castellana y portuguesa.


Hispanoamerica


Hispanoamérica, América hispana o América española es una región cultural integrada por los estados americanos de habla hispana. Su gentilicio es «hispanoamericano».
Se trata de un territorio integrado por 19 países que suman una población total de 375 millones de habitantes. En todos ellos el español es el idioma oficial o cooficial, sin perjuicio de la existencia de comunidades, principalmente indígenas, que hablan su lengua propia, a veces de manera exclusiva. Algunos otros idiomas hablados en Hispanoamérica son el guaraní, aymara, quechua, náhuatl, maya, wayúu y el mapudungún.
El término debe distinguirse de América Latina, que incluye a las naciones de habla española, portuguesa y francesa, que son lenguas romances, y de Iberoamérica, que incluye a las naciones americanas que se independizaron de España y Portugal, o sea Hispanoamérica más Brasil.
Según el Diccionario panhispánico de dudas, Hispanoamérica es «el conjunto de países americanos de lengua española. [...] Su gentilicio, “hispanoamericano”, se refiere estrictamente a lo perteneciente o relativo a la América española y no incluye, por tanto, lo perteneciente o relativo a España».

jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Porque latinoamerica?

A modo de introducción podemos definir a América Latina, en un sentido más que amplio, al territorio comprendido al sur de los Estados Unidos. Latinoamérica comprendería a todos los países que fueron colonias de los antiguos imperios, éstos fueron España, Portugal y, en alguna medida, Francia. Ahora la pregunta que le surgiría a cualquier persona es ¿Por qué este territorio que está dentro de América, se le denomina América Latina? Básicamente, por una cuestión idiomática, ya que los idiomas de donde provenían la lenguas de nuestros antiguos colonizadores provenían del latín. Así se le da nombre a este “Nuevo Mundo” que en realidad es parte del mundo pero que en la concepción un tanto “eurocéntrica” de los europeos, vendría a ser lo “nuevo”.